
Durante los años 60 del siglo XX y en pleno milagro económico, Alemania atrajo a millones emigrantes de la Europa meridional. Para crear un nuevo vínculo tanto con su país de origen como de acogida, el Gobierno Federal alemán creó las emisiones de radio para extranjeros del ARD, el primer canal de Radio y televisión alemán. Desde 1964 y además de los programas en inglés y francés, durante casi cuatro décadas se emitieron programas radiofónicos a diario en español, italiano, griego y turco.
Paralelamente y aprovechando el auge del boom económico alemán muchas empresas empezaron a coquetear con la idea de expandirse hacia otros países. La ambición por su proyección internacional llevó a compañías como BMW, Mercedes-Benz, BASF, Cristales Swarovski (Austria), MAN, Bosch, Miele y Siemens, entre muchas otras, a diseñar campañas publicitarias con estrategias de marketing enfocadas a la aceptación cultural específica de otros países y a ser traducidas a los principales idiomas europeos. Ese afán por triunfar más allá de sus fronteras que nació hace más de cincuenta años se ha mantenido en la industria germana hasta nuestros días y, hoy más que nunca, el deseo de hacer frente a la crisis económica no hace más que fomentar su empeño por conquistar nuevos mercados.
Para responder a la nueva demanda algunos estudios de sonido alemanes buscaron locutores nativos profesionales en los estudios de la ARD - que contaba con programas radiofónicos en lenguas extranjeras - y que con ello disponían de locutores que garantizaban un contacto diario con el micrófono. Durante los últimos 50 años y gracias a su talento, estos locutores nativos profesionales han contribuido sutil y sustancialmente a difundir a nivel internacional y con gran éxito muchos de los más conocidos productos de la industria alemana.
Algunos de aquellos locutores formados profesionalmente en las emisiones del ARD y de la Deutsche Welle forman parte de nuestro equipo internacional.



